A la hora de escoger un destino para un congreso, una reunión de incentivo o una actividad de teambuilding, la conectividad es un factor clave. La Costa Brava y el Pirineo de Girona ofrecen una combinación difícil de igualar: una ubicación estratégica, excelentes conexiones y una amplia red de servicios especializados para eventos.
A una hora de Barcelona y situada al sur de Francia, el destino forma parte de un corredor natural de comunicaciones norte-sur que facilita la movilidad internacional y posiciona el territorio como una opción eficiente y atractiva para el mercado MICE europeo.
Además, la movilidad entre municipios es fluida y eficaz. Las distancias cortas entre costa, ciudad y montaña permiten combinar centros congresuales, alojamientos y actividades en un mismo programa sin grandes desplazamientos. Esta proximidad facilita la logística de eventos itinerantes y optimiza el tiempo de los participantes, un factor clave en la planificación MICE.
La Costa Brava y el Pirineo de Girona disfrutan de una ubicación privilegiada dentro de Europa. Esta proximidad con grandes núcleos urbanos y económicos permite plantear eventos con asistencia internacional sin grandes complejidades logísticas.
El destino combina accesibilidad y escala humana, dos valores especialmente apreciados por los organizadores que buscan optimizar tiempo, recursos y la experiencia de los participantes. Llegar es fácil, moverse todavía más.
El Aeropuerto de Girona-Costa Brava se consolida como un activo estratégico para el sector MICE, con conectividad con 14 países, 49 ciudades y 8 compañías aéreas, que dan acceso directo desde diferentes mercados emisores clave.
El mapa de rutas y destinos, disponible en la plataforma GROWING, permite una rápida visualización y estar al día de las conexiones. Este contenido se actualiza de manera periódica, lo que facilita la planificación de eventos con participantes internacionales y la adaptación a posibles cambios operativos.
A esta oferta se suma la proximidad al Aeropuerto de Barcelona-El Prat, situado aproximadamente a una hora, que aporta conexiones intercontinentales y amplía aún más el abanico de posibilidades.
La conectividad por tierra es otro de los grandes puntos fuertes del territorio. La autopista AP-7 y una extensa red de carreteras modernas conectan Girona con Barcelona, Francia y el resto de la península Ibérica, facilitando la llegada de asistentes tanto en transporte privado como colectivo.
En cuanto al ferrocarril, el tren de alta velocidad (AVE y TGV) sitúa a Girona y Figueres en una posición inmejorable, a solo 38 minutos de Barcelona; a unas 3 horas y media de Madrid; y a menos de 6 horas de París.
Las dos estaciones permiten una conexión directa con grandes ciudades europeas, una ventaja clara para congresos y encuentros internacionales que buscan reducir tiempos de desplazamiento y emisiones asociadas.
El Mediterráneo ha sido históricamente una de las principales vías de entrada en la Costa Brava. Hoy, esta tradición se traduce en nuevas oportunidades para el sector MICE.
Los puertos de cruceros de Palamós y de Roses, así como los numerosos puertos deportivos repartidos a lo largo del litoral, permiten plantear eventos náuticos, llegadas singulares o actividades de incentivo a medida, aportando un componente diferencial a cualquier programa corporativo.
La Costa Brava combina pueblos pesqueros con encanto, y playas y calas de aguas cristalinas, pueblos medievales y espacios naturales protegidos, junto a una oferta gastronómica de primer nivel. Un entorno ideal para reuniones, incentivos y eventos que buscan autenticidad y diferenciación.
El Pirineo de Girona, por su parte, ofrece un escenario natural espectacular: cumbres, valles, bosques, paisajes volcánicos y villas con una fuerte identidad cultural. Bien conectado con grandes núcleos urbanos y con alojamientos con encanto es perfecto para eventos que buscan inspiración, exclusividad y contacto con la naturaleza.
Con conexiones eficientes por tierra, mar y aire, la Costa Brava y el Pirineo de Girona tiene una ubicación estratégica en Europa y una diversidad de espacios singulares únicos, que la posicionen como un destino MICE accesible, competitivo y con personalidad propia.
Un destino cerca de todo, pensado para que los eventos fluyan.